El juego del dinosaurio: el secreto mejor guardado de Chrome
¿Se te ha caído internet? Ahí es donde Chrome saca su as de la manga: en lugar de una página de error, el navegador te pone delante al famoso T-Rex y un desierto infinito por recorrer.
La idea es simple: el dino corre solo y tú únicamente decides cuándo saltar los cactus y cuándo esquivar a los pterodáctilos. Los primeros segundos parecen fáciles, pero el juego del dinosaurio acelera sin parar y llega un punto en que cada obstáculo se convierte en cuestión de reflejos.
Cómo se juega
En el ordenador, pulsa la barra espaciadora para arrancar. Espacio o flecha arriba para saltar, flecha abajo para agacharse; en el móvil, toca la pantalla y listo.
El objetivo es aguantar el máximo posible. A medida que sumas puntos, el fondo cambia del día a la noche, la velocidad sube y los pterodáctilos empiezan a volar a distintas alturas. La partida termina en cuanto chocas con un obstáculo.
¿De dónde salió el dinosaurio?
El diseñador de Chrome Sebastien Gabriel contó que el juego es un guiño a la «era prehistórica», la de quedarse sin conexión. De ahí el T-Rex, y el estilo pixelado viene de las ilustraciones de error del propio navegador.
Dentro de Google el proyecto se llamó «Project Bolan», en honor a Marc Bolan, líder de T. Rex, la banda de rock de los setenta. Se barajó dar al dino rugidos y patadas, pero la idea se descartó para mantener el juego lo más «prehistórico» posible.
Se estrenó en septiembre de 2014, aunque en los Android antiguos funcionaba mal, así que la versión definitiva llegó en diciembre de ese mismo año.
Hoy no hace falta desconectar nada: escribe chrome://dino en la barra de direcciones y el juego se abre a ventana completa.
Los autores calculan que una partida podría durar 17 millones de años, justo lo que el Tyrannosaurus rex vivió en la Tierra.